En 1999, fue mi primer terremoto en el Eje Cafetero recuerdo que estaba en la escuelita y los pupitres de estudio metálicos de dos puestos se movían un metro hacia la izquierda y luego hacia la derecha, como de película, así lo pensaba en su momento; este 10 de agosto de 2026 nuevamente sucedió, ahora de 7.4 en la escala de Richter y con una duración de 90 segundos, este terremoto que afectó varias ciudades; pero, principalmente Pereira; me hizo ahondar en pensamientos en los que nunca había llegado, este último con escenarios en los que ya tengo un hogar, una esposa y dos hijos; que son mi todo.
¿Y si no me hubiera salvado, que serían de ellos, que les dejaría?
Soy de una familia tradicional, donde la frase "...tener casa no es riqueza; pero no tenerla, es mucha h**a pobreza..." es un lema socio-económico; por ello, desde que salí de mi casa a trabajar siempre me enfoqué en tener una casa, ese objetivo ya se logró; pero, el 10 de agosto vi cómo muchas personas lo perdían todo en 90 segundos, y no me refiero solamente a lo material, sino a familiares, amigos, conocidos, proyectos y logros de una vida entera.
Muchas veces nos enfocamos en dejarles a nuestros hijos, cosas materiales, que su vida esté resuelta en cierta medida, grave error.
Dejémosles principios, valores, conocimiento, enseñanzas, herramientas y ganas de echar pa' lante; no necesitan nada más. Pensamos en darles colegio con múltiples idiomas, un entorno lleno de materialismo y consumismo. Mejor reafirmemos la respuesta que dio la Madre Teresa de Calcuta cuando le preguntaron: "...¿Qué puedes hacer para promover la paz mundial? Ve a casa y ama a tu familia"
Esto reafirmó mucho más mi propósito de compartir lo que la vida me ha enseñado y por qué no, si el día de mañana llego a faltar, mis hijos también se verían beneficiados por eso.
Parte de mi tiempo libre y como hobbie me dedicaré a CyberAcademy, en un modelo en que todo el contenido estará público y accesible por cualquiera que lo necesite, sólo buscaré retorno en la evaluación del conocimiento y la certificación, muy posiblemente no voy a ser rentable jejeje; pero, mi conciencia estará más tranquila.